Las lesiones deportivas al aire libre pueden afectar tanto a adultos como a niños y pueden ir desde lesiones leves, como golpes de calor, deshidratación, picaduras de insectos, hasta lesiones más graves que afectan la musculatura, las articulaciones y los huesos.
Los huesos, músculos, tendones y ligamentos de los jóvenes se encuentran en crecimiento, lo que los hace más propensos a sufrir una lesión.
Los deportes que se practican en parques o espacios abiertos como fútbol, baloncesto, voleibol, tenis, senderismo, carreras, natación, ciclismo, entre otros, son fuentes de lesiones traumatológicas como esguinces, lesiones, sobrecargas y contracturas musculares y tendinosas, contusiones, heridas, fracturas, etc.
¿Qué causa las lesiones de los deportistas al aire libre?
Existen distintas causas por las cuales puede ocurrir una lesión deportiva cuando se practica una actividad al aire libre. Tomemos en consideración las más frecuentes:
- Sobrecarga de entrenamiento. Principal causa de lesiones deportivas al aire libre por un exceso de entrenamiento.
Si empiezas a practicar un deporte o retomas el entrenamiento después de un periodo de inactividad, es necesario que el aumento del ritmo de entrenamiento sea progresivo.
Incrementa la intensidad, la frecuencia y el volumen de ejercicios con cada semana de entrenamiento, usando la regla del diez por ciento, no se debe aumentar más del 10% por semana.
- Problemas de alineación y malas posturas
Existen ciertas condiciones físicas que impiden una correcta alineación del cuerpo durante los entrenamientos, como las rodillas en varo o valgo, desviaciones en la columna y la cadera o problemas musculares. En estos casos, es necesario intentar alinear estas articulaciones mediante el entrenamiento muscular adecuado o el uso de aparatos ortopédicos que mejoren la posición de las extremidades.
Si presentas dolor durante la actividad física al aire libre, debes investigar la causa. Por lo general, puede estar asociada a una mala técnica, sobreúso de la articulación o una mala alineación.
- Giros bruscos y torsiones
Para disminuir este riesgo, es fundamental fortalecer la musculatura profunda y de la zona central del cuerpo, así mismo trabajar la propiocepción en las articulaciones de las extremidades.
- Ansiedad por lograr los objetivos
Aunque la mentalidad de todo deportista es llegar a ser el mejor en menor tiempo, debes tener en cuenta que es un proceso donde se deben superar etapas.
Tratar de hacer ejercicios fuera de tu alcance, solo traerá malos resultados como lesiones deportivas.
- Deportes en lugares inadecuados
Hacer ejercicio de forma individual y sin supervisión de un profesional o practicar en superficies irregulares (terrenos con hierba, mojados o desiguales, como la playa o la montaña), puede conducir a lesiones deportivas al aire libre.
Cómo prevenir las lesiones en los espacios abiertos
La mejor forma de afrontar las lesiones deportivas es evitándolas, por consiguiente, puedes seguir estas recomendaciones:
- Hidrátate adecuadamente y adapta tu alimentación a los requerimientos deportivos. Asegúrate de que haya agua disponible durante el juego para que los niños se mantengan hidratados.
- Evita hacer deporte en las horas de más calor del día.
- Asegúrate de usar la ropa y los equipos de protección adecuados para cada deporte en particular.
- Procura hacer deporte siempre con un zapato apropiado para ello y cámbialos cuando estén desgastados.
- Adapta tu ritmo de forma progresiva y sin apuros.
- Aumenta tu preparación física durante todo el año, con ejercicios de forma regular y de calidad.
- Evita realizar movimientos bruscos que puedan provocar estiramientos, contracturas, sobrecargas tendinosas o roturas de fibras o esguinces. En especial, si no estás muy habituado al ejercicio.
- Es imprescindible empezar con un calentamiento completo suave para que los músculos se calienten y tengan más elasticidad.
- No olvides realizar estiramientos al finalizar la actividad física para relajar los músculos.
- Utiliza protector solar.
- Evita jugar cuando estés muy cansado o sientas dolor.
- Si no has estado activo o si tienes un padecimiento de salud, habla con tu médico para asegurarte de qué tipos de ejercicio podrían ser ideales para empezar.